En edades tempranas es habitual. Pero si persiste después de los 2-3 años, puede tener una causa biomecánica o neurológica que conviene valorar. No siempre desaparece solo con el tiempo.
Sigue de puntillas después de los 2-3 años. A esa edad ya debería haber desaparecido. Si es el patrón habitual de marcha, el cuerpo está adaptando estructuras que luego serán más difíciles de modificar.
Lo hace la mayor parte del tiempo. No solo cuando juega o está emocionado. Si es su patrón habitual, hay que buscar si hay tensión en el tendón de Aquiles, causa neurológica o simplemente un hábito postural corregible.
Se queja de cansancio o dolor en las piernas. Caminar de puntillas cansa más. Si se queja de dolor en gemelos, rodillas o caderas al final del día, puede ser consecuencia directa de este patrón de marcha.
Después de los 3 años, caminar de puntillas de forma habitual merece una valoración.
Cuanto antes, más fácil de corregir.
"Mi hija salió de la consulta con sus plantillas puestas y súper feliz. Las hicieron de colores en su propio taller. En ningún sitio habíamos recibido ese nivel de detalle y cariño."
"Llevábamos meses con dudas sobre cómo caminaba nuestro hijo. Celia nos lo explicó todo con una paciencia increíble. Salimos con un diagnóstico claro y un plan real."
"Muy por encima del concepto de profesionalidad. Son personas muy inteligentes que tratan a sus pacientes, incluidos los más pequeños, con una atención y cercanía excepcionales."
Caminar de puntillas puede tener orígenes muy distintos, y no todos se tratan igual. Diferenciarlos es el primer paso.
La tensión del tendón de Aquiles, alteraciones neuromotoras o simplemente un patrón aprendido pueden explicar la marcha de puntillas. Cada una se trata de forma distinta.
Cuanto más tiempo pasa un niño caminando así, más se adapta la musculatura de la pantorrilla, lo que dificulta la corrección más adelante.
Ver caminar al niño descalzo, con calzado y en distintas superficies nos da información que no se obtiene solo con la exploración en camilla.
No es una consulta rápida ni un protocolo igual para todos. Adaptamos la exploración a la edad del niño y a lo que nos cuenten los padres.
Valoramos la movilidad del tobillo, la tensión del tendón de Aquiles, la musculatura de la pantorrilla y el patrón neuromotor general. Buscamos la causa, no el síntoma.
Vemos caminar al niño descalzo y con calzado, en diferentes superficies. Lo que observamos en movimiento a veces cambia el diagnóstico completamente.
Os explicamos exactamente qué está pasando: si es biomecánico, postural o requiere valoración adicional. Con datos, no con suposiciones.
Puede incluir plantillas específicas, ejercicios de estiramiento, recomendaciones de calzado o combinación de todo. Adaptado a la edad y al caso concreto.
Si el estudio concluye que el niño necesita plantillas, las fabricamos en nuestro propio taller dentro de la clínica. Sin laboratorios externos. Y con un detalle que marca la diferencia: los niños eligen el color y el diseño.
Adaptadas a la edad, la etapa de desarrollo y la pisada concreta de tu hijo. No una talla estándar.
Colores, dibujos, personalizadas. Porque cuando al niño le gusta la plantilla, la usa. Y eso marca la diferencia.
El pie del niño cambia. Revisamos y ajustamos las plantillas según su evolución para que siempre estén bien adaptadas.
Acompañamos el desarrollo de tu hijo en el tiempo. Revisiones programadas según su edad y evolución.
Si tu hijo sigue caminando de puntillas y tenéis dudas de si es normal, una valoración a tiempo puede daros la respuesta.
Una consulta a tiempo puede cambiarlo todo.
Cuando un niño va a caminar de puntillas, a veces conviene mirar también cómo se mueve y cómo se coloca en conjunto. En la clínica, el podólogo infantil y el fisioterapeuta pueden valorarlo de forma coordinada. La fisioterapia complementa el diagnóstico médico, no lo sustituye.
Ver valoración conjunta → Fisioterapia infantil →No hace falta esperar más para saber si el caminar de puntillas de tu hijo es una fase normal o necesita tratamiento.
Estamos en Rivas Vaciamadrid, pero atendemos familias de toda la Comunidad de Madrid.
O llámanos directamente al 652 522 770