El dolor en el talón al dar los primeros pasos del día, la sensación de clavo o quemazón en la planta del pie, las molestias que mejoran al caminar pero vuelven después de estar sentado.
Si esto te suena, probablemente tienes fascitis plantar. Y tiene solución.
El dolor en el talón al levantarte por la mañana, esos primeros pasos que cuesta dar, la sensación de que el pie no está listo para cargar tu peso. Es la señal más característica de la fascitis plantar.
Muchas personas lo notan también después de estar sentadas un rato y volver a caminar, o al final de una jornada larga de pie.
Y muchas ya han probado plantillas de farmacia, reposo, antiinflamatorios o fisioterapia. Cosas que alivian temporalmente pero que no resuelven la causa mecánica del problema.
Con el tiempo, muchas personas normalizan el dolor. Lo asumen como algo crónico. Pero la fascitis plantar tiene una causa biomecánica concreta que se puede identificar y tratar.
La fascitis plantar no se cura con reposo ni con antiinflamatorios.
Se cura cuando encuentras y corriges la causa mecánica.
"Llevaba más de un año con fascitis. Había probado plantillas de farmacia, reposo y fisio. Aquí en una consulta me explicaron la causa real y con las plantillas del taller desapareció el dolor en pocas semanas."
"El dolor en el talón por las mañanas era insoportable. Me hicieron el estudio biomecánico completo y detectaron exactamente qué estaba fallando. Llevaba meses con algo que tenía solución."
"Muy por encima del concepto de profesionalidad. Por fin alguien que no me dijo simplemente que descansara. Me explicaron por qué tenía fascitis y qué había que corregir. Resultado increíble."
La fascia plantar es una banda de tejido que conecta el talón con los dedos. Cuando se sobrecarga de forma repetida por una pisada incorrecta, se inflama. Y si no se corrige la causa mecánica, la inflamación vuelve.
Un pie pronado, supinado o con una cadena cinética alterada genera una tensión anormal en la fascia. Con cada paso. Durante horas. Hasta que el tejido no aguanta más.
Con reposo la inflamación baja. Pero en cuanto vuelves a cargar peso, la causa mecánica sigue ahí. Por eso la fascitis plantar recae una y otra vez si no se trata el origen.
Analizamos tu pisada, tu cadena cinética, tu calzado y tu plataforma de presiones. Con esa información sabemos exactamente qué está generando la sobrecarga en tu fascia y qué hay que corregir.
No hacemos una consulta de diez minutos ni te mandamos a casa con antiinflamatorios. Buscamos exactamente por qué se está sobrecargando tu fascia y qué hay que corregir.
Empezamos escuchándote. Tu día a día, tu trabajo, cuándo y cómo apareció el problema, qué has probado antes. Sin entender tu historia no hay diagnóstico real.
Antes de explorar el pie, miramos lo que lo rodea. El desgaste de la suela, el contrafuerte, el drop. El calzado cuenta más de lo que parece.
Valoramos la movilidad articular y muscular del pie, el tobillo, la rodilla, la cadera y la espalda. El dolor rara vez viene de donde duele.
Te vemos de pie, caminando y corriendo. Cómo cargas, cómo compensas, cómo se comporta tu pisada en movimiento real. Es cuando el cuerpo dice la verdad.
Analizamos cómo distribuyes la carga en cada zona del pie. Un mapa de presiones que hace visible lo que el ojo no puede ver.
Si tras el estudio necesitas plantillas personalizadas, las fabricamos nosotros mismos en nuestro propio taller. No derivamos a laboratorios externos ni enviamos tu caso fuera.
Control total sobre cada plantilla. Fabricadas exactamente para tu pie, tu pisada y tu problema concreto.
Al fabricar en clínica, los tiempos son nuestros. Sin depender de laboratorios ni plazos de terceros.
Si la plantilla necesita una modificación, la hacemos directamente. Sin volver a empezar, sin envíos.
Revisión al primer mes y seguimiento a los 6 meses. Nos aseguramos de que el tratamiento funciona.
¿Llevas tiempo con fascitis plantar o dolor de talón que no remite?
El siguiente paso es entender la causa biomecánica, no seguir tapando el síntoma.
Si llevas meses con dolor en el talón al levantarte, con molestias en la planta del pie o con una fascitis que recae una y otra vez, lo más importante no es seguir probando cosas.
Es encontrar la causa biomecánica y corregirla.
O llámanos directamente al 652 522 770