La ecografía podológica nos permite ver en tiempo real lo que hay dentro. Tejidos blandos, tendones, fascias, articulaciones. Diagnósticos más precisos. Tratamientos más eficaces. Sin radiación.
Muchas lesiones del pie y el tobillo no se pueden diagnosticar con precisión solo con la exploración clínica. La ecografía nos da información objetiva en tiempo real, sin esperas, sin derivaciones y sin ningún tipo de radiación.
Vemos los tejidos en el momento de la exploración, en movimiento y en carga. No interpretamos imágenes estáticas de otro día: observamos directamente cómo se comporta la estructura que nos preocupa.
Podemos medir el engrosamiento de una fascia, detectar una rotura parcial de un tendón, confirmar la presencia de un neuroma o valorar el estado de una articulación. Cosas que no se ven en una exploración clínica convencional.
A diferencia de la radiografía o el TAC, la ecografía no utiliza radiación ionizante. Es completamente segura, cómoda y se puede repetir tantas veces como sea necesario para hacer seguimiento de la evolución.
Mostramos la imagen en tiempo real al paciente y le explicamos exactamente qué estamos viendo. Eso cambia la comprensión de su lesión y su implicación en el tratamiento.
Para qué la usamos
En Podología & Biomecánica Rivas utilizamos la ecografía tanto como herramienta diagnóstica como para guiar determinados procedimientos terapéuticos con máxima precisión.
Confirmamos el diagnóstico, medimos el grosor de la fascia, valoramos si hay rotura parcial y descartamos otras causas de dolor de talón como el atrapamiento del nervio de Baxter.
Evaluamos el estado del tendón de Aquiles, el tibial posterior, el peroneo y otros tendones del pie y el tobillo. Detectamos degeneración, engrosamiento o rotura antes de que el problema avance.
Confirmamos la presencia del neuroma, medimos su tamaño y valoramos si el tratamiento conservador está siendo efectivo o si necesitamos escalar el protocolo.
Identificamos acumulaciones de líquido, bursitis retrocalcánea, síndrome de Haglund y otras inflamaciones periarticulares con gran precisión.
Realizamos infiltraciones bajo control ecográfico en tiempo real. La aguja llega exactamente donde tiene que llegar, minimizando el riesgo y maximizando la eficacia del tratamiento.
Hacemos controles evolutivos para medir objetivamente si la lesión está mejorando, estancada o empeorando. Un dato real que guía las decisiones de tratamiento.
Cuando el diagnóstico clínico no es suficiente o queremos confirmarlo con datos objetivos, realizamos la ecografía en el mismo momento de la consulta. No derivamos a otro centro, no pedimos cita en ningún sitio. La ecografía la hacemos nosotros, aquí y ahora.
Eso significa que al final de tu consulta ya tienes el diagnóstico completo. No tienes que esperar días a que te lleguen resultados ni volver a interpretar informe con otro profesional.
Pide información →La ecografía no requiere preparación previa ni implica ninguna molestia. Es una exploración sencilla que se integra con naturalidad dentro de la consulta.
Primero hacemos la exploración clínica habitual. La ecografía complementa lo que ya hemos valorado manualmente, confirmando o ampliando el diagnóstico con información objetiva.
Aplicamos gel conductor en la zona a explorar y pasamos el transductor. La imagen aparece en tiempo real en la pantalla. El proceso es completamente indoloro y dura entre 5 y 15 minutos según el caso.
Miramos la imagen juntos. Te enseñamos la estructura afectada, te explicamos qué significa lo que estamos viendo y cómo influye en el diagnóstico y el plan de tratamiento.
Al finalizar la exploración tienes un diagnóstico claro, basado en datos objetivos y visuales. Sin esperas, sin informes que interpretar después. Todo en el mismo momento.
No hace falta seguir aguantando con una sospecha. La ecografía nos da certeza. Y con certeza, el tratamiento tiene mucho más sentido.
La realizamos en la misma consulta, sin derivaciones y sin esperas.
O llámanos al 652 522 770